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Desde que leí la introducción al primer modulo, percibí que
había muchas palabras y conceptos que son manejados en los libros de un escritor que yo
se que existe desde hace 20 años pero que solo hace unos meses
"circunstancialmente" empece a leer y que se llama Carlos Castaneda quien narra
las experiencias y sabiduría de un Indio Mexicano llamado Don Juan. El primer libro que
leí de el hace dos meses (su ultimo libro) la verdad es que no le entendí nada y pense
no volver a leer nada de él, pero me engancho el hecho de que me sucedieron 2 cosas que
nunca había vivido y que 2 días después de vivirlas, las leía en el libro como si me
estuviera Don Juan explicando lo que me paso, en fin es que este hecho me a empujado a
leer 4 libros de él y estoy leyendo el 5. La vida, estoy segura seria mas fácil, si
tuviéramos un maestro como Don Juan a nuestro lado que nos fuera guiando o que nos
ayudara a atender nuestra verdad interior. Hasta hoy, en mi vida, tu eres la persona que
mas se asemeja a Don Juan y por eso me atrevo hacerte la siguiente pregunta. Yo nunca he
ingerido ninguna especie de droga, pero este hombre Don Juan a quien he aprendido a
admirar dice que para percibir otras realidades ayuda mucho fumar o comer Peyote. Cristian
me gustaría saber tu que piensas de esto. Se que todos los ejercicios de tu curso nos van
ayudar a sensibilizarnos para percibir otras realidades, con un trabajo constante se
logra, pero ¿el peyote te lleva mas allá, a realidades mas increíbles?.
Respuesta del Profesor:
Estimada
L.P...:
Hubo una época en que no podía
dejar de Ver a todos los niveles posible de visión que alcance. Eso ocurrió durante
nueve meses y aconteció inmediatamente después de mi experiencia de entrada en Visión
aural en 1990 que fue súbita. En unos trece segundo alcancé visión aural total y
visión supra-aural. Fue tan radical como desbordante y la medida de su intensidad e
impacto sobre mi persona se debió a dos razones decisivas:
La primera es que, durante los primeros nueve meses seguidos a esa primera
experiencia, no pude controlar el "no Ver" aunque quisiera y por más que lo
intentaba no podía dejar de ver.
La segunda, es que durante todo este tiempo no conté personalmente con alguien que
me guiara. pero tuve dos fuentes de conocimientos claves que me orientaron en ese doble
entorno que estaba percibiendo: La dimensión aural y la dimensión supra-aural.
Me ayudaron dos autores:
1-Por motivos, inexplicables, al tercer
día de tener visión sostenida y cuando más desorientado estaba llegó a mis manos de
"casualidad" el libro "Manos que Curan" de Barbara A. Bremnan. Con
este libro pude poner los pies sobre la tierra y orientarme en la dimensión aural, que
era una de mis niveles de visión sostenida y puso orden en un terreno que percibía con
una altísima intensidad sin que llegase completamente a discernir los territorios en los
que me movía. Con el estudio de esta autora. Encarrilé mis experiencias coherentemente y
al menos en ese sentido mi mente descansó del caos inicial, porque, me mantuve nueve
meses sin tener posibilidad alguna de que desapareciera la ni un solo segundo.
2-Pero la mayor parte de mis experiencias
no estaban explicadas en ese libro, Percibía un sin fin de elementos que no enmarcaban en
las descripciones del aura y que me permitían distinguir otras diferencias distintivas
entre las personas. De hecho, lo más importante era que me permitía distingue a un grupo
muy pequeño de personas, que por sus configuraciones, eran completamente diferentes que
la mayoría. Estaba percibiendo la dimensión supra-aural, de la que hablaremos en su
momento. Este orden de la realidad sutil era mi fuerte. Era lo que mejor percibía y fue
la experiencia que más duramente sacudió los cimientos de mi cosmovisión. Pero no
tenía orientación alguna, y recordé a Castaneda, retomé la lectura de sus libros y
asombrosamente comprobé que ese nivel de visión está perfectamente descrito por los
antiguos toltecas. Y cuando al cabo de muchos meses de mantener Visión Sutil
sin poder controlarla ni evitarla, mi vida comenzó a llenarse de nuevas experiencias y
eventos extraordinarios a los que no podía darle explicación alguna, excepto que la
realidad era completamente diferente a lo que siempre había creído.
Al igual que te pasó a ti, fue en los libros de Castaneda donde encontré las
respuestas exactas, las únicas que se acomodaban con exactitud absoluta a mis nuevas
vivencias, que se han intensificado con el curso de los años.
Castaneda es cuestionado por muchos antropólogos. Le tildan de reinventar sus
historias. Pero personalmente hay dos cosas para mí indiscutibles: El valor de su obra
y el conocimiento inherente a un paradigma muy específico que solo es
comprensible desde ese paradigma donde sus contenidos son perfectamente identificables por
una parte nuestra que expresa una funcionalidad y operatividad que se nos escapa sin esa
comprensión que don Juan aporta a aquellas personas que viven ciertos tipos de
experiencias. Castaneda, me permitió alcanzar, con conocimiento, un nivel de refinamiento
perceptual y un nivel alternativo de operatividad que no hubiese logrado
desconociéndolo.
Yo nunca he consumido ninguna droga. No he tenido, ni buscado, la oportunidad de
iniciarme en vertientes chamánicas. Porque todas mis experiencias ocurrieron
espontáneamente y son extraordinarias, yo mismo me tengo bajo observación, me he
convertido en mi propio objeto de investigación, porque mi curiosidad es ilimitada y lo
ocurrido es ya tan extraordinario que no quiero que el consumo de sustancias incorpore
algún tipo de vivencias que luego no pueda transmitir a mis alumnos si ellos no consumen
la misma substancia. En ese sentido me siento responsable. Pero aún sin consumir
ninguna substancia, la entrada en visión puede darte ciertas operatividades equivalentes
a las alcanzadas en ciertos estados de conciencia semejantes a los que se obtienen
por vías diferentes. Hay muchísimas disciplinas y caminos en diferentes culturas para
adentrarse en estados de conciencia acrecentada persiguiendo fines muy concretos. La vía
chamánico es uno de ellos.
El consumo de peyote, puede abrir compuertas perceptuales que te permitirán vivir
experiencias mediadas por la sustancia que consumes. Es decir, cada planta te adentra en
un universo perceptual propio, cada planta o sus combinaciones actúan de un modo
particular en todas las personas aunque existen otros factores secundarios que median en
los resultados: La experiencia de tu maestro, tu historia personal, tu propia cultura y
creencias, el momento en que la consumes la preparación previa y tu nivel alcanzado en el
momento de consumirla, la vía de consumo, la dosis y muchos factores más influirán en
tu vivencia, mediatizarán tu encuentro con esas realidades alternativas.
Los chamanes saben orientarse en esos
territorios tienen toda la experiencia que han heredado de sus antiguos maestros y tienen
sus propios caminos y objetivos. Cuando ellos hablan de realidades alternativas también
se refieren a realidades donde pueden maniobrar. No se trata para ellos de realidades que
solo pueden alucinarse.
Lo último que debo decirte es que solo
sería recomendable adentrarse en el universo chamánico si hay garantías de que tu
maestro sea un verdadero maestro. Las experiencias individuales e incontroladas no están
exentas de peligro.
Este curso te permite adentrarte en otras
realidades alternativas sin que medie ninguna sustancia externa, únicamente desde tu
propia humanidad, utilizando tu cuerpo y tu mente como mediadores de la experiencia. Eso
es también muy interesante y más que un reto personal es un verdadero desafío .
Saludos cordiales
Cristian
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